Eco, que fue amada por Júpiter según Ovidio, fue castigada por la celosa Juno quitándole la voz y obligándola a repetir las últimas sílabas de las palabras que se pronuncian
También fue amada por Narciso, aunque hay quien dice que se rió de ella por repetir los sonidos finales…

Eco y Narciso, Poussin (aprox. 1629, Museo del Louvre)









