Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 8 diciembre 2011

En una entrevista realizada en 2002, Umberto Eco explica el origen de su apellido, origen que conoció a partir del éxito que tuvo su novela El nombre de la rosa, cuando una lectora, del mismo apellido, le apuntó la posibilidad de que pudiera haber un vínculo entre ambos. El vínculo, más que genético, resultó ser la coincidencia de que el abuelo de ambos fuera un niño expósito, encontrado uno en Nápoles (el de la lectora) y otro en Alejandría (el abuelo de Umberto Eco).

Gracias a un amigo que trabajaba en la Biblioteca Vaticana, pudo Eco averiguar que entre las distintas expresiones que usaban los jesuitas para referirse a los niños encontrados, estaba la expresión “ex coelis oblatus”, algo así como “entregado por el cielo”.

El acrónimo latino ECO fue utilizado, pues, por algún funcionario creativo, como apellido de algunos de estos niños…

Umberto Eco

Anuncios

Read Full Post »

El Museo nacional Romano o Palazzo Massimo alle Terme, en el largo di Villa Peretti, 1, junto a las Termas de Diocleciano y muy cerca de la estación de Termini, guarda algunos de los más hermosos restos de mosaicos y pinturas de la antigua Roma.

En la planta baja se encuentran esculturas de principios de época republicana, con algunas copias de originales griegos y otros originales, como esta joven extrayéndose una flecha de la espalda:

Escultura griega de mármol representando a una joven herida

Mitad del s. V a.C. Museo nacional Romano

Se ha querido ver a una de las catorce hijas de Níobe, que habría insultado a Latona, la madre de Apolo y Ártemis. La venganza de ésta habría sido castigar a la presuntuosa Níobe con la muerte de sus siete hijos y sus siete hijas con heridas de flecha.

Escultura griega de mármol representando a una joven herida. Detalle.

Mitad del s. V a.C. Museo nacional Romano.

Otra estatua relevante es esta imagen de Venus que lleva la firma del escultor Menofanto:

       Afrodita, s. I a.C., copia de un original troyano.  Museo nacional Romano.

Afrodita hecha por Menofanto, detalle de la inscripción. S. I a.C.. Museo nacional Romano.

No obstante, lo más sorprendente del Museo son los frescos de la segunda planta, procedentes de villas situadas en los alrededores de la ciudad de Roma, como esta viva imagen del segundo cuarto del s. II d.C.  ,

Se representan dos embarcaciones con marineros desnudos y decoradas como los barcos de gala que recorrían el Tíber en los días de fiesta

          y 

En una de las barcas se representa en la popa, posiblemente, a la tríada formada por Isis, Serapis y Deméter, mientras que en la proa de la otra embarcación hay un personaje coronado y en su popa un personaje femenino que parece moverse en el aire. Tras ellas viene un muchacho, quizá un Erotes, montado en un delfín. Las embarcaciones están rodeadas de peces increíblemente detallados que proyectan sus sombras en el fondo marino.

Otro fragmento representa una lucha entre un pulpo, una langosta y una morena:

 y  

Un pulpo echa sus tentáculos alrededor de una morena y una langosta; alrededor, se dan a la fuga unos salmonetes. Se trata de pinturas de inspiración alejandrina.

Las estancias de la Villa Farnesina, de época augusta, están prácticamente reconstruidas:

     

La Villa Farnesina salió a la luz en la zona del Trastevere en 1879. Las estancias reconstruidas con las medidas originales tratan de recrear la percepción visual de la época, con dos habitaciones de fuertes colores rojizos

 

Y un triclinio de colores más sobrios:


    


Y entre los frescos de la Villa Livia destaca la sala semi hipogea decorada con la representación de un rico jardín, rebosante de frutos, pájaros y plantas.

Sus paredes internas estaban aisladas mediante un revestimiento de azulejos madre sobre los que se había establecido seis capas de yeso, cinco de membrillo y una última de preparación del estuco romano.


 La estancia, de cuyo suelo apenas se ha conservado un borde de mármol, tenía un único acceso arqueado, y en las lunetas de los dos laterales más estrechos debían estar colocadas las entradas de aire y de luz.

La habitación  estaba concebida como un ambiente poco iluminado y fresco, destinado a protegerse del calor, quizá con la función de triclinio de verano.

El análisis botánico llevado a cabo sobre las pinturas ha permitido distinguir más de veinticuatro especies, principalmente del área mediterránea y también microasiática, con las dos únicas excepciones de la palma de dátil, de origen subtropical, y de la picea (abeto rojo), propia de las regiones eurosiberianas.

Hay una aparente contradicción en la coexistencia de flores primaverales y frutas otoñales.

Se ha querido ver en la disposición de las plantas un orden jerárquico: el pino ( pinus pinea) y el roble (quercus robur), representados solo una vez, ocupan los laterales estrechos de la sala, las dos únicas paredes que gozan de la entrada de la luz

La importancia de estos dos árboles se confirma por las plantas de acanto y la hiedra que crece en su base. En los lados largos están pintados cuatro ejemplares de piceas (picea excelsa). Otros árboles y arbustos representados son el membrillo, la granada, el mirto, la adelfa, los madroños, laureles, robles,  viburnums y cipreses.

Otro de los tesoros que alberga el Museo nacional romano es el Gran Columbario descubierto en la Villa Doria Panphilj.

Un columbario es, a menudo, un tipo de tumba colectiva, parcialmente enterrada, con paredes de nichos alineados en los que se depositan urnas de terracota con las cenizas de los muertos. Se han encontrado columbarios modestos, familiares, y otros más grandes con capacidad para cientos de individuos. Los grandes Columbarios fueron construidos en Roma a finales de la época republicana y el Principado Flavio (segunda mitad del s.I d.C.) para asegurar un enterramiento digno a muchos libertos (esclavos que habían conseguido la libertad) que habían alcanzado un alto estatus social. Eran construidos por miembros de la familia imperial y por senadores para sus  esclavos y libertos, o por particulares que, dentro del espíritu emprendedor de la época, los construían para vender los nichos.

En la finca de Villa Doria Pamphili, a lo largo de las laderas occidentales del Janículo, ha salido a la luz una amplia zona de tumbas desarrollada fuera de la ciudad desde la época romana.

En 1838 se excavó el Gran Columbario cuya decoración pictórica está prácticamente intacta:

 

Read Full Post »