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La palabra antropología está compuesta de los étimos griegos ánthropos y logos, es decir, literalmente significa “ciencia del ser humano”. Como tal discurso epistemológico se inicia en la segunda mitad del s. XIX, pero ya ha habido previamente una considerable evolución de sus planteamientos. Con el surgimiento de nuestra propia cultura comenzó la propia reflexión sobre el ser humano. Pero ¿qué se entiende por ánthropos?

Homero (Od. IX, 191) dice que el hombre es un ser mortal que come pan, y opone esta especie a la de los cíclopes caracterizando al hombre, además, como “constructor de naves” (Od. IX, 125-ss).

Platón defendía el nominalismo o cierta teoría mágica de la palabra por la cual el significante refleja la esencia del referente, tal como aún mantienen algunas tribus: si se pronuncia el nombre de alguien, se le puede dominar. En el Cratilo (399 c) pone en boca de Sócrates una definición de ánthropos como “aquel que examina lo que ha visto”.

   “La palabra ánthropos significa que los demás animales no examinan ni analizan ni contemplan nada de lo que ven, mientras que el ser humano, al mismo tiempo que está viendo una cosa (y es lo mismo que decir “está mirando”), la contempla y da razón de eso que está mirando. Según esto, el ánthropos es el único de los animales que es llamado con propiedad “ánthropos”,es decir, “que contempla lo que ha visto”.

En este intento de diferenciar el ser humano de los demás animales, Alcmeón de Crotona había percibido con claridad una diferencia: “El hombre es diferente porque sólo él comprende; los otros, en cambio, sienten pero no comprenden, de modo que el entender y el sentir son distintos, y no lo mismo” (citado por Teofrasto, De Sens., 25).

La proximidad con los animales es obvia: Platón lo escenifica en el Protágoras con el mito de Prometeo y Aristóteles define al hombre con su famoso zôion politikon. En el otro extremo, para el hombre griego el humano es pensado a partir de la divinidad que los diferencia de los Inmortales; porque en el contexto griego existe una jerarquización clara en tres niveles: los dioses, los hombres y los animales:

El ser humano disfruta de una parcela claramente delimitada entre las divinidades -a las que les acerca el logos- y los animales (Anaxágoras dirá que el hombre es inteligente porque tiene manos, frente a Aristóteles, para quien la inteligencia permitió al hombre desarrollar el uso de las manos).

El logos eleva al hombre a un estado próximo a la divinidad y, con el desarrollo de sus potencialidades, se involucra en un proceso de perfeccionamiento que se traduce en las conquistas materiales del hombre, el progreso. Dicho progreso comienza con la habilidad técnica, con la que se relaciona la definición homérica de “comedor de pan” y “constructor de naves”: ni el pan ni las naves pertenecen a la naturaleza, sino que son elaborados con las manos, con lo que el Hombre domina la naturaleza (a diferencia de las culturas orientales, el hombre griego no se ve como parte de la naturaleza, sino que ésta es algo externo que hay que dominar).

Esquilo, en su Prometeo encadenado había recurrido al mito del conflicto entre Zeus y Prometeo, describiendo la creación de la civilización que hace al hombre superior a los animales como un don de Prometeo:

            “Y ahora oíd las penas de los hombres;

            cómo les convertí, de tiernos niños

            que eran, en unos seres racionales.

            Y en mis palabras no tendrá cabida

            el reproche a los hombres; lo que intento

            es mostrar la bondad de mis favores:

           ante todo, veían, sin ver nada,

          y oían  sin oír; cual vanos sueños,

          gozaban de una vida dilatada,

         donde todo ocurría a la ventura:

          ignoraban las casas de ladrillos,

         al sol cocidos, la carpintería.

        Vivían bajo tierra en unas grutas

         sin sol, como las próvidas hormigas.

         Ignoraban los signos que revelan

       cuándo vendrá el invierno y la florida

       primavera y los frutos del estío.

       Todo lo hacían sin criterio alguno

       hasta que, finalmente, de los astros

      les enseñé a auspiciar orto y ocaso.

        Y el número, el invento más rentable,

         les descubrí, y la ley de la escritura,

         recuerdo de las cosas, e instrumento

         que a las Musas dio origen. Fui el primero

         que sometió las bestias bajo el yugo,

Y al arnés; y al jinete esclavizadas,

y las más duras fatigas soportaron

en lugar de los hombres. Bajo el carro

yo sometí el caballo, humilde al freno,

y vana ostentación de la riqueza.

Nadie más sino yo el marino buque

de alas hechas de lino, descubrió,

y que errático el ponto va surcando…

(v.442-ss; traduc. de José Alsina)

En el s.V de la Grecia clásica, el hombre desarrolla un sentimiento de euforia por el progreso técnico conseguido que le permite superar la falta de defensas. Esa falta de defensas es la que ha llevado al hombre a vivir en polis frente a los otros animales.

En el Protágoras, Platón explica la teoría del origen de la cultura a partir del mito de Prometeo (320d-323): los animales, nacidos de una mezcla de los elementos, dotados por la naturaleza de diversas capacidades y protecciones ante las inclemencias del tiempo, resultaban superiores al hombre, nacido después. Esa superioridad física de los animales queda contrapesada por la capacidad intelectual del hombre, que se basa en su capacidad racional. Gracias a esta capacidad el hombre puede, además de inventar el vestido, la preparación de alimentos, las armas, etc, producir la cultura de manera paulatina, y la desarrolla con el lenguaje, la religión y el estado. El logos divino, que preexiste a la capacidad técnica del ser humano, se desarrolla en el hombre a partir de su esfuerzo: el lenguaje articulado y las invenciones técnicas son efectos del logos, pero es el desarrollo de la capacidad moral, aidos, y la conciencia de su posibilidad de tener una vida social ajustada a derecho, la díke, las que llevan a la fundación de las ciudades.

           

El robo del fuego aproxima al hombre a la divinidad, le hace superior: el hombre pertenece a la naturaleza en cuanto que está hecho de los mismos materiales, pero estar dotado de logos le hace antinatural. La definición aristotélica de  es resultado de una lenta evolución que surge, de manera innata, por la presión de la necesidad. El arte político, que pertenece a Zeus (321 d), implica unas virtudes concretas, la justicia y la moralidad: ambas posibilitan la supervivencia de la especie humana y hacen al hombre verdaderamente ánthropos (322d).

“Mi primer…”, es una nueva colección de ALFAGUARA de libros  ilustrados, coleccion ideada y coordinada por Arturo Pérez-Reverte. La finalidad es dar a conocer a grandes autores literarios a los niños menores de diez años.
En Mi primer Arturo Pérez-Reverte se cuenta la batalla de las Termópilas, con un niño como testigo de los acontecimientos y una importante misión que cumplir, contar en Esparta lo que los hoplitas han vivido y cómo han muerto. Las ilustraciones son de Fernando Vicente.

http://www.librosalfaguarainfantil.com/es/libro/mi-primer-arturo-perez-reverte-el-pequeno-hoplita/

El centro cultural BANCAJA, en Valencia, ha dedicado una exposición a las “TANAGRAS, FIGURES PER A LA VIDA I L’ETERNITAT”  en colaboración con el Museo del Louve.

Las tanagras son figuras de terracota, policromadas, de pequeño tamaño, que fueron descubiertas por casualidad en 1870, en Beocia, cerca del yacimiento arqueológico de Grimadha.

 Se calcula que de las entre ocho mil y diez tumbas abiertas hasta 1873 en la zona, en la mitad de ellas se encontraron figuritas, tanto fuera como dentro de las tumbas. No fueron nunca llamadas así, sino que deben su nombre a la ciudad de Tanagra que tuvo gran esplendor tras la destrucción de Tebas el 335 a.C., y que se convirtió en el centro productor de las figuras de más calidad. Sin embargo, no es en esta ciudad donde fueron creadas, sino en Atenas, en la segunda mitad del s. IV, hacia el 340, inspiradas en las estatuas de Praxíteles y a partir de los “vasos figurados”, de los que se “desatan” las figuras y se hacen independientes.

La finalidad de las tanagras era el uso funerario, especialmente después de que la incineración dejara paso a la costumbre de la inhumación a partir del s. V a.C. En las tumbas de Beocia, a dos o tres metros de profundidad, se encontraron figuritas de terra cocida  de mujeres drapeadas y de jóvenes desnudos, portadores de ofrendas; se depositaban también vasos con motivos variados.

Pero la llegada de Atenas de una nueva cerámica representando a mujeres con velo y bailarinas, pronto sustituyó a las anteriores representaciones.

También se han encontrado en santuarios y en el interior de las casas, con una simple función decorativa. Viendo figuras como La sofocleana (330-300 a.C.) se entiende que “tanagra” o “tanagrina” se haya convertido en sinónimo

de elegancia y feminidad, y que sirvieran de inspiración a genios como Rodin.

Hechas con moldes bivalvos esculpidos en los que, una vez juntos, se introducía la cabeza y se adhería la base, las tanagrinas representaban estatuas de actores, mujeres bailarinas, ménades, escenas de la vida cotidiana… También se colocaban en vasos llamados “plásticos”, como la célebre representación de Leda y el cisne:

Las figuras eran policromadas, tal y como se observa en La dama de azul del cartel de la exposición o en la hermosa mujer phainomeride (o de hemosos muslos)

destacando el uso de tonos ocres, rosas, azul-violáceo… Hay mujeres con mantos y con velo, y permiten conocer aspectos de la indumentaria de la época.

El himation, paño rectangular de tamaño variable, enrollado alrededor del cuerpo, podía servir de capa. 

El peplo, abrigo de mujer, está hecho de un gran rectángulo de tela que se enrolla alrededor del cuerpo. Es retenido por cierres y una correa a la cintura.

El chitón se sujeta en los hombros por broches (fíbulas) o algunos puntos de las costuras, y cosidas en los laterales. Las mujeres lo usan con un cinturón debajo del busto.

El sombrero puntiagudo que usan las mujeres se llama tholia.

 Y hay también escenas de la vida cotidiana que representan el arado,

 

el trabajo de amasar el pan de las mujeres dirigidas por la musica de otra mujer tocando el diaulos,

el horno

 

un escriba, un perro con su cachorro, representaciones de dioses como Afrodita, Eros, Hermes…

UNA EXPOSICIÓN PARA NO PERDERSE!!!!!!!!!

 Pincha aqui para ver una tanagra en 3D.

Eco, que fue amada por Júpiter según Ovidio, fue castigada por la celosa Juno quitándole la voz y obligándola a repetir las últimas sílabas de las palabras que se pronuncian

 

También fue amada por Narciso, aunque hay quien dice que se rió de ella por repetir los sonidos finales…

Eco y Narciso, Poussin (aprox. 1629, Museo del Louvre)

El enfoque platónico del arte como imitación está también presente, con matices propios, a lo largo de toda la Poética de Aristóteles, y cuando se habla del concepto aristotélico de literatura (poesía) surge, en todos los críticos, la idea de la mímesis.  Pero la mímesis de Aristóteles es difícil de concretar semánticamente; es una función de la productividad artística (de poiein), traducida primero por “imitación” y, luego, por “representación”, “creación”, “invención”, “ficción”…

La mímesis  caracteriza también la producción del “pintor u otro artífice de imágenes” (Poét., 1460 b), pero se diferencia en cada una de las artes por el objeto, los medios y los modos de imitación, es decir, “por imitar  con medios distintos, o por imitar objetos diferentes, o por imitarlos muy diversamente en vez de de la misma manera  (Poét. 1447 a )

En el vídeo siguiente, el “objeto de imitación”  son otras imitaciones, desde Velázquez a Andy Warhol, en las que los medios y los modos de imitación son, a su vez, diferentes y, en realidad, esas imitaciones convertidas en originales son imitaciones de “acciones humanas” . Aquí, la propia imitación artística se superpone sobre otras, convirtiéndose en reflejo o algo parecido (¿estructuralismo?).

  ¿Hay mímesis aquí,  “representación”, o esa traducción es más apropiada en la mímesis de la literatura y en otras artes nos hemos de quedar con “imitación”?????

 

ATENAS URBANA

La primera polis de Atenas surgió sobre la Acrópolis fortificada. El Ática había sido progresivamente ocupada por los jonios, y durante las invasiones dorias la región fue respetada por su escasa fertilidad; no obstante, sirvió de refugio para los jonios que fueron expulsados del Peloponeso, y esa población se integró sin dificultades con los anteriores habitantes.

Hasta principios del s. XIII a.C. Atenas no tiene historia y es de escasa extesión: se limita a la Acrópolis y al reducido barrio que se extiende al Sur, hasta las orillas del Ilis según permiten afirmar las excavaciones. Después, en los legendarios tiempos de Teseo, comenzó la fortificación de la ciudad con murallas construidas mediante el sistema denominado “ciclópico” (Pelargicon), que en algunos puntos supera los cinco metros de espesor. La entrada estaba situada en el Oeste, donde posteriormente Mnesicles, el arquitecto de Pericles, construyó los Propileos.  

Hacia el s. X aC Atenas reunió en torno a sí una confederación y agrupó sucesivamente a todos los poblados del Ática, pacíficamente, estableciéndose un sinecismo o unión de ciudades en pie de igualdad. Esta unificación, atribuida a Teseo, no supuso cambios en la distribución de la población, pues los atenienses, según nos cuenta Tucídides, seguían viviendo separadamente

 

En efecto, desde los tiempos de Cécrope y de los primeros reyes hasta la época de Teseo, los habitantes del Ática vivieron siempre repartidos en pequeñas ciudades, cada uno con sus prítaneos y sus magistrados» (15,1)

 Y tras la unificación política del Ática,  «siguieron ocupando sus tierras separadamente igual que antes» (15,2)

La polis fue extendiéndose gradualmente por la llanura, y en el transcurso de los siglos fue destruida varias veces por ejércitos enemigos, griegos y bárbaros; pero Atenas resurgió cada vez más grande y urbanísticamentemás definida en torno al núcleo de la vida pública, entre los pórticos, los edificios públicos y los templos del Agora. Después de Teseo, la ciudad se dividía entre la zona de la Acrópolis y la de la ciudad baja (asty) que incluía el Ágora.

Con Solón y Pisístrato empezó a tener una configuración urbana. La unión con Eleusis, posiblemente a principios del s.VI, incrementó las necesidades de la ciudad, que se fue extendiendo, con lo que comenzó un programa de obras de edificación que continuarían Pisístrato y sus sucesores. Se hizo necesario construir una nueva muralla, posiblemente al N de la Acrópolis, y el núcleo del ágora se desplazó hacia aquella zona. Esta nueva ágora, el “Cerámico”, estaba situada sobre una vasta explanada al este del Colono Agoraios, zona comprendida entre el Areópago y el río Erídano

De http://www.dearqueologia.com/grecia_clasica/urbanismo/atenas/plano_edad_arcaica.jpg

Situada junto a la antigua ágora de Teseo, la nueva plaza era atravesada por la calle principal de la ciudad, la de las Panateneas que, desde la Acrópolis, llevaba a todos los demos importantes.

Durante el s.VI y hasta las Guerras Médicas, el Ágora estaba rodeada de edificios importantes, como el Enneakrunos y la muralla de Teseo al Sur, el templo de Zeus, el templo de Apolo Patras, el Metroo, el Buleuterion y el Prytanikon al O.

 Se embelleció la plaza con mojones que marcaban los límites de la zona, y en tiempos de Pisístrato se siguió embelleciendo con la construcción de dos templos consagrados a Atenea, protectora de la ciudad, en la Acrópolis, sobre las ruinas del antiguo palacio micénico. Allí se encontraban también santuarios arcaicos, como el templo períptero del 520 a.C. aproximadamente, y el Hecatómpedon, de hacia el 570 a.C., hacia el nordeste, predecesor del Partenón. Después de la victoria de Maratón se construyó, ante los Propileos, un pequeño templo consagrado a Atenea Niké, sobre un antiguo altar que databa del año de la fundación de los concursos de las Panateneas (556 aC)

Tras las Guerras Médicas, después de la victoria de Platea en 480, la ciudad, destruida por el saqueo, fue reconstruida por iniciativa de Temístocles, preocupado por las defensas de la polis que habían quedado inservibles. Se construyó una nueva muralla, con forma casi circular, y de unos 1600 metros de diámetro aproximado, el doble que la muralla de la ciudad antigua; también impulsó Temístocles la fortificación del Pireo, obra que llevaría a cabo más tarde Cimón, construyendo la Muralla Larga, la de Falero y la Muralla Norte.

Si un visitante llegaba a Atenas por mar, entraba por el puerto de El Pireo, el más grande de Grecia. La fortificación de El Pireo comenzó en 493-92, y años más tarde quedó unido a la ciudad  por los Muros Largos, lo que la hizo prácticamente inexpugnable.

 Después de seguir el camino que iba entre los Muros Largos de unos diez kilómetros, el visitante podía ver a su izquierda, cerca de la muralla de la ciudad, la Pnix, una gran ladera abierta donde se reunía la Asamblea. Debía pasar entonces entre el Areópago (colina de Ares), una gran roca pelada sagrada desde tiempos inmemoriales, donde se reunían los miembros del tribunal que lleva el mismo nombre, y la Acrópolis hasta el Ágora, verdadero corazón de la ciudad. A la izquierda se encontraban el Estrategeion o cuartel general de los estrategos, la Tolos, casa redonda de los magistrados, el Metroon o archivo, el templo de Apolo Patrio, y la columnata de Zeus. Es una arquitectura arquitrabada, es decir, las columnas y los muros son los soportes sustentantes de unos entablamentos o elementos sustentados horizontalmente, cerrándose el edificio por una cubierta a dos vertientes.

 

 Detrás del Metroon se hallaba el Buleuterion o cámara del Consejo, y a la derecha los tribunales. Detrás del Buleuterion, en la colina, aún se puede contemplar el templo de Hefesto, el mejor conservado de los templos griegos. También se alzaban grandes altares en honor de Zeus y de los diez héroes epónimos de Atenas, así como magníficas columnatas de mármol o estoas donde la gente podía reposar y conversar a la sombra.

 

La murallas tenían diversas puertas:

-al NO, la puerta Dípilon estaba en el camino que conducía a Colono y Eleusis a través del Cerámico exterior, donde los atenienses tenían el principal cementerio de la ciudad, a ambos lados del camino que conducía a la Academia (llamada así por su propietario primitivo Academos). Allí había un jardín, un inmenso bosque sagrado con un gimnasio y un santuario a Atenea en el que se contemplaban los doce olivos sagrados de la diosa; allí también Platón fundó la primera escuela filosófica de Atenas (387).

-en el SO desde las llamadas puertas del Pireo arrancaban los Largos muros, que iban desde el recinto de la ciudad hasta los puertos: el muro del Pireo  unía la ciudad con este puerto; el muro de Falerón unía Atenas con su primitivo puerto, ambos  construidos por Cimón en 459 aC. En 446 aC Pericles mandó construir el tercer muro o muro del  Medio, que unía también Atenas y el Pireo.

-Otras puertas eran la Acárnica, que iniciaba el camino que llevaba a Maratón y a Acarnania; la Triásica……

 

 

Para la construcción de los acueductos, Roma creó el cuerpo específico de funcionarios llamado familia publica aquarum, integrado por topógrafos (mensores), ingenieros (mensores aedificiorum), administrativos (scribas), capataces de obra (libradores), fontaneros (plumbarii), tesoreros y esclavos públicos. Los capataces se encargaban de los artesanos libres, los obreros, los esclavos especializados, así como del material, los animales de carga, los víveres, las herramientas y el pago de salarios. El trabajo comenzaba en varios puntos del trazado al mismo tiempo.

El acueducto de Cella, realizado en el s. I d. C., era de una gran longitud y debía realizarse en un terreno muy desigual, lo que debió suponer un gran trabajo y se aprovecharon las curvas naturales del terreno. Partía de los alrededores de Albarracín y llegaba hasta Cella. Fue una de las obras públicas hidráulicas más importantes de la Península Ibérica.

Tiene casi 25 km. y se extiende paralelo al río Guadalaviar del que toma el agua,

con una conducción que mantiene alternancia entre las galerías excavadas en la roca con los canales a cielo abierto. El caudal era de unos 300 litros por segundo, para abastecer a la ciudad romana que existía en la actual Cella desde el s.I d.C.

Se excavaron cerca de 9 km. de galerías en la roca, con casi cien pozos de ventilación, y se ha calculado que se llegaron a extraer 50.000 metros cúbicos de escombros.

Cerca del pueblo actual de Gea de Albarracín, el acueducto se hace subterráneo, llegando en algunos puntos de la galería a alcanzar los 60 metros de profundidad, y vuelve a la superficie al aproximarse al núcleo de Cella. En el momento de la conquista cristiana de Cella, el acueducto ya no estaba en funcionamiento.

Actualmente hay varios tramos que pueden visitarse entre Albarracín y Cella.

Uno de esos tramos es el barranco de los burros.

Excavado en la roca, el trazado del acueducto discurre por los laterales del barranco, y a intervalos regulares se abren ventanas laterales o loculi, que servían para entrar el aire, los obreros y sacar el escombro acumulado.

 

Al llegar a la esquina del barranco, el acueducto sale a cielo abierto y luego vuelve a introducirse en la ladera opuesta del barranco.

 

Es una visita muy recomendable, cerca de pueblos tan emblemáticos como Albarracín, Bronchales o Griegos.

Más información: http://traianus.rediris.es/textos/cella.htm

FELIZ AÑO 2017.

J.G.Frazer, en su conocida La rama dorada (1890), ya describió la manera en que las fiestas paganas fueron aprovechadas por los orígenes del cristianismo para captar las “clientelas” de las religiones rivales. El dios persa Mitra se encontraba entre estos rivales, y su culto y doctrina tenían mucho que ver con el cristianismo (semejanza que fue interpretada por los padres de la Iglesia como obra del diablo).

 

Mitra no era un ser humano, a diferencia de Jesús, sino sólo un personaje mítico que representaba el espíritu del Sol Invencible, en la línea de todos los cultos agrarios que celebran la muerte y el renacer de un dios solar que refleja el ciclo constante de la naturaleza. El día de devoción de Mitra era el domingo, y su natividad se celebraba el 25 de diciembre (Natalis Invicti); sus ritos, entre los que se incluía una comunión que no era permitida a las mujeres, se celebraban con una campana, un libro y una vela, igual que la iglesia romana; sus sacerdotes insistían en el control moral y la abstinencia; predicaban la doctrina de un cielo y un infierno, el sacrificio expiativo, la inmortalidad del alma, la resurrección de la carne…

El hecho de que Mitra fuera solo un mito, frente a la figura real de Jesús debió influir en el triunfo del cristianismo sobre el mitraísmo, que ya estaba muy extendido entre las legiones en el s.III, junto al hecho de que frente a las Sagradas Escrituras, la religión persa sólo contara con una tradición secreta. Por otra parte, en sus fiestas había cierto libertinaje salvaje que chocaban con la clase de la burguesía oriental y romana. Robert Graves (Los dos nacimientos de Dioniso, 1980) señala que San Pablo debió copiar del mitraísmo la sustitución del sábado por el domingo y las leyendas de la Natividad. El rito de la comunión, que no figura en los cuatro evangelios, introducido por San Pablo como una revelación divina de Jesús, debió ser una imitación del rito militar mitríaco, cuyos elementos originales eran el agua (el vino se introdujo con posterioridad) y el pan.

Por otra parte, como los evangelios no dicen nada del nacimiento de Jesús, la Iglesia no lo celebraba en sus orígenes. Pasado un tiempo, los cristianos de Egipto comenzaron a celebrar el 6 de enero (día de la fiesta del dios del tiempo eterno Aión en Alejandría) como el día de Navidad, y celebraban el nacimiento del Salvador, de forma que esa costumbre ya estaba implantada en el s. IV d.C. en la Iglesia oriental. Pero la iglesia occidental, con el Papa Julio I, adoptó en el año 337, la fecha del 25 de diciembre, que se impuso sobre el 6 de enero también entre los cristianos de la iglesia oriental, dejando esta última fecha para la celebración de la Epifanía. La razón de esta sustitución parece que fue hacer coincidir la celebración con la costumbre pagana de celebrar el nacimiento del Sol con fiestas y luminarias, fecha que el emperador Aureliano (en el 274 d.C.)  había fijado el 25 de diciembre para celebrar el solsticio de invierno (Día del Sol Invictus). Los cristianos también participaban en las fiestas, de forma que era fácil mantener el festejo, por lo que san Agustín exhortaba a los cristianos a celebrar el día solemne no en honor del Sol, sino en honor del que hizo al sol. Hubo, pues, una transferencia de devoción.

Pese a que el calendario mundial se basa en la fecha del nacimiento de Jesús para hablar de tiempos a.C. y fechas d.C., las sagradas escrituras no dicen nada sobre esa fecha. Hacia el año 515, el Papa San Hormisdas encargó a Dionisio el Exiguo que ordenara los textos canónicos de la Iglesia, y fue este sacerdote el que sustituyó la contabilidad que hacía referencia a los emperadores por la que se basaba en el año del nacimiento de Jesús, el annus Domini. Fue él quien estableció, a partir de los textos, que Jesús nació el 25 de diciembre del 753 ab urbe condita, parece ser que sin tener en cuenta los años de reinado de Octaviano antes de que se proclamase emperador Augusto, y sin contar el año cero.

Anno Domini (Flight into Egypt)
Edwin Long (1829-1891)

 

Se sabe que Jesús nació en Judea en tiempos de Herodes, del que se ha determinado que murió el 750 del calendario romano, fecha coincidente con el 4 a.C.  Si esto es así, Jesús debió nacer antes de esa fecha. En el año 7 a.C., tal y como señaló Kepler en 1603, se dio una gran conjunción astral o stellium el 1 de marzo: el Sol, la Luna, Venus, Júpiter y Saturno coincidieron en el signo de Piscis, acontecimiento que ha hecho pensar en la gran estrella de Belén. La alusión del Evangelio de San Lucas (Luc. 2, 1-8) a un edicto de César Augusto para que se empradronase todo el mundo hace pensar en el primer censo del Imperio romano, que se decretó el 8 a.C.  Esta obligación de empadronarse debió ser conocida en Nazaret un año después, y cuando José fue con su mujer a Belén para cumplir el trámite, ella dio a luz a su primogénito. Por lo tanto, el año 2010 debe sumar esos siete años de diferencia, y en tal caso el próximo será el año 2017.  

En cualquier caso,

BONA SATURNALIA y FELIZ AÑO NUEVO  A TODOS.

En Valencia (bueno, en el mundo entero, que es lo que tiene de bueno esto de internet), andamos de enhorabuena: dos nuevos trabajos de la  profesora de griego Virginia Plá (Atalanta), pionera en esto de la aplicación de las nuevas tecnologías al aula, han sido premiados por la Consellería de Educación en su convocatoria del 2009. Se trata de dos trabajos elaborados para la asignatura de Fundamentos léxicos. El primero es una WebQuest (preciosa) sobre Botánica, Mitología, Arte y Etimologías, El Jardín Mitológico. Y el segundo es una Introducción a la terminología médica y del cuerpo humano. En ambos las ilustraciones, todas suyas, se combinan magníficamente con una exposición clara y didácticamente muy buena, explicitada en sendas guías del profesor.

Ojala pronto podamos disponer de los dos trabajos en la red.

NUESTRA MÁS SINCERA ENHORABUENA A LA AUTORA. Es un premio merecidísimo y un reconocimiento más a la buena labor de una gran profesora.

 

Según Pericles, “juegos y fiestas se suceden de un extremo al otro del año” en Atenas, donde las celebraciones eran motivo de alegría colectiva y de participación de las masas en ritos, juegos y competiciones atléticas. Y es que ninguna ciudad del mundo antiguo tuvo un calendario[1] religioso tan rico como el de Atenas. Cada fiesta tiene un significado propio, pero hay ciertos actos rituales comunes a todas: la procesión (pompe), el sacrificio u ofrenda (thusía) y las competiciones (ágones).

LA FIESTAS DE VERANO.

El año civil y religioso empezaba en verano, entre julio y agosto, con el més de Hecatombión: el día 12 se celebraba la primera fiesta, en honor de Cronos y Rea, las Cronias, una fiesta que reunía en el ámbito familiar en la misma mesa a esclavos y amos. El día 16 era la fiesta de Teseo, en la que se celebraba el sacrificio de los sinoikía, que recordaba el sinecismo cumplido por Teseo y en el que estaba el remoto origen de la ciudad de Atenas.

A finales del mes se celebraban las Panateneas, en honor de la patrona de la ciudad, fiestas de dos días en las que los ciudadanos halagaban su orgullo patriótico. Cada cuatro años la fiesta tomaba enormes proporciones, y se instituyó como fiesta panhelénica el 566-565 a.C, al mismo tiempo que se celebraron los juegos. Las grandes Panateneas duraban más días. Se creía que fueron fundadas por Erictonio y rebautizadas por Teseo.

Empezaban con cantos, danzas, música y concursos de belleza, seguían con juegos gimnásticos, hípicos y carreras de antorchas, y remataban con una gran procesión  cuyo objeto era llevar el peplo nuevo a la diosa en su templo. Seguían sacrificios. El premio de la victoria era una sencilla ánfora de aceite de los olivos sagrados de Atenea, decorada con la técnica de las figuras negras con el dibujo de una amenazante Atenea combativa a un lado (Atenea Prómacos de pie entre dos columnas), y al otro una escena de la competición en que se había obtenido la victoria. El momento más solemne (inmortalizado por Fidias en el friso del Partenón) era la procesión que al amanecer del día 28 llevaba del Cerámico a la Acrópolis entre las sagradas ofrendas un peplo[2] bordado para la diosa.

039.El arconte basileus coge el manto de Atenea de un niño

Frisos del Partenón (British Museum, Londres)
 El arconte basileus recoge el manto de Atenea de manos de un niño.

En la noche anterior los jóvenes velaban cantando y danzado, los efebos celebraban una carrera de antorchas… La procesión  la abrían las ofrendas: vírgenes con cestos, copas e incensiarios, 4 bueyes y 4 carneros, y luego innumerables becerros para el sacrifio. Seguían los scafefori, vestidos de rojo, con ofrendas de dulces y miel, las portadoras de agua y los músicos.

036.Joven controlando un buey (pie sobre piedra)

Frisos del Partenón (British Museum, Londres) Joven controlando a un buey.

El peplo iba extendido sobre el mástil de una barcaza. Seguían sacerdotes y magistrados, y luego los ciudadanos y metecos, con la comitiva de efebos a caballo. Recorrían el ágora y subían a la Acrópolis a la luz del sol para honrar a Atenea.  Una vez delante del viejo templo de Atenea Políade (protectora de la ciudad) se sacrificaban primero 4 bueyes y 4 corderos; luego se degollaban tantas vacas como fuera necesario para alimentar a toda la ciudad, y fue sin duda esta hecatombe la que dio nombre al mes. Por la tarde, en los barrios se comía la carne de los animales sacrificados.

Las vírgenes de la procesión eran niñas de doce o trece años, cercanas al matri,onio, que llevan el grano molido que se echa por encima de la víctima del sacrificio para aplacar a los dioses; son las canéforas.

LAS FIESTAS DE OTOÑO

El mes de Boedromion (sept.-octubre) era sagrado por las conmemoraciones de batallas (el 3 era el aniversario de Platea, el 6 el de Maratón) y, entre el 15 y el 23, por la celebración de los misterios de Eleusis (los ritos iniciáticos, del 19 al 22). También se celebraban las Boedromia en honor a Apolo Boedromio ( el que acude en auxilio en la batalla)

El mes de Pianopsión (octubre-noviembre) era el más rico en fiestas. La Pyanopsia, en honor a Apolo, ofrecía al dios el día 7, a la puerta del tempo, un plato de habas o de otras legumbres amasadas con harina de trigo y un muchacho, cuyos padres debían vivir, llevaba en procesión el eiresione, que era un ramo de laurel y de olivo adornado con cintas de lana rojas y blancas y cargado con las primicias de frutos, como un talismásn de fertilidad, mientras los muchachos cantaban. Otros ramos iguales se ponían en las puertas de las casas y por la ciudad, como un rito de magia propiciatoria, y permaneceían colgados hasta el año siguiente. Al día siguiente se celebraban las Teseas y quizá las Cibernesias o fiesta de los pilotos. Se celebraban también las Oscoforias en honor de Dionisio..

Si éstas dos pueden considerarse fiestas de recolección, las Tesmoforias, entre el 11 y el 13,  se dedican ya al nuevo ciclo de la vida, en honor de Deméter  Tesmófora que vela tanto por la siembra en los campos como por la fecundidad de las mujeres. Se labraban surcos sagrados y se plantaban las simientes con augurios de fertilidad en honor a Deméter y Perséfone. Participaban exclusivamente las mujeres casadas. Durante tres días permanececían encerradas e incomunicadas en el recinto sagrado del Thesmophorion, donde sacaban unas ofrendas que habían depositado cuatro meses antes (cochinillos, figurillas de órganos sexuales, serpientes…), las mezclaban a las simientes para que adquirieran vigor, ayunaban, y al tercer día celebraban el sacrificio y los ritos de fertilidad, entre ellos el rito de proferir palabras y burlas oscenas, con fe en su poder mágico para lograr una más fecunda fertilidad de los campos.

Las Arreforias, que se celebraban en Esciroforión (aprox. Junio), eran en honor de Atenea, señora de la fertilidad humana, y las sacerdotisas eran las Arreforas, cuatro niñas elegidas por la Asamblea, de  entre siete y catorce años: la  misión de dos era depositar y coger de cavidades subterráneas misteriosos canastillos con cosas indecibles (áreta), como pastelillos en forma de serpiente, falos...; las otras dos niñas participan en la confección del peplo que se ofrecía a Atenea, confección que empezaba a finales del mismo mes con la fiesta de los Calokeia.

En Lisístrata 639-647  se nos indica que era una ceremonia de iniciación normal en las clases acomodadas : "cuando tenía siete años fui arréfora, después cuando tenía diez años molí la cebada para nuestra patrona; más tarde me vestí con ropa de color azafrán e hice de osa en las Braurónias, finalmente cuando ya era mayor, fui canéfora, llevando un collar de higos"

El día  12, se celebraban las Esquiras (fiestas de Atenea con su palio o parasol blanco). El 14, las Dipolias (la Ciudad sacrifica un buey a Zeus Poliado). Y el 30, el Fin de Año (sacrificios a Zeus Salvador)

Las últimas fiestas de otoño eran las Apaturias, de tres días, en las que muchachos y muchachas se inscribían en las listas de las fratrías e inmolaban corderos y cabras en los altares de los dioses protectores de las estirpes. Y las Calquias,  en honor de Atenea y Hefesto, artesanos. 

En el mes de Maimacterion, que en general carecía de fiestas, no se dejaba de invocar y honrar a Zeus para alejar los daños que pudiera causar el mal tiempo propio de la estación en los sembrados.

LAS FIESTAS DE INVIERNO.

Las fiestas invernales eran las más turbulentas y tumultuosas; casi todas se dedicaban a Dioinisio.  En el mes de Posideon (aprox., diciembre) las Haloa[3] eran fiestas de las eras y de los campos sembrados, dedicadas a Poseidón, Deméter y Perséfone, reservadas a mujeres. Son fiestas en honor de la fertilidad que quieren proteger al grano mientras está sembrado, y transcurren en un clima de alegría desenfrenada. El momento culminante es el de la procesión: una doncella con un canastillo de ofrendas rústicas preside y va seguida de dos esclavos portadores del símbolo. Detrás, la multitud canta el himno de la fecundidad. Los hombres no intervienen, a excepción de algun magistrado que vigila las ceremonias. El falo prece haber sido el centro de los ritos. 

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Mujer regando falos

También tenían lugar este mes las Dionisias campesinas.  Una procesión campestre paseaba solemnemente el falo detrás de la portadora de la cesta. Se celebraban concursos de muchachos que intentaban mantenerse en equilibrio sobre odres hinchados y untados de aceite, y formaban grupos alegres que cantaban por las calles lanzando bromas picantes u obscenas a todos.

EL mes siguiente, el Gamelio o mes del matrimonio (aprox. Enero), celebra el día 12 las Leneas, fiestas de pura orgía en el ágora, con procesiones y concursos en honor del dios de los lagares. Era la fiesta de las bacantes, con danzas orgiásticas y una procesión presidida por el arconte rey. Los festivales dramáticos se representaban, a diferencia de los de las Grandes Dionisiacas, ante el reducido público de los atenienses solamente.  El día 27 se celebraban las Gamelias o Teogamias (esponsales divinos entre Zeus y Hera).

Más tarde, en el mes de Antesterión (febrero), se celebra la verdadera fiesta del vino durante tres días (del 11 al 13), las Antesterias, pero solo los dos primeros días se reservaban a Dionisio. El  primer día se abrían los cántaros de vino de barro donde se gardaba la cosecha desde otoño, y se celebraban libaciones. Al día siguiente[4] había un concurso de bebedores y se celebraba una procesión que escoltaba a Dioniso montado sobre un carro en forma de barco, en una alegre ceremonia que se ha comparado con nuestro carnaval; el papel de dios le correspondía al arconte rey, que celebraba la consumación de las bodas sagradas. El tercer día pertenecía a los muertos y a los moribundos: en una olla de barro se preparaba una panspermia, una sopa de verdura y cereales que había que consumir antes del anochecer, ofreciendo el sacrificio a Hermes Psicopompo, el guía de las sombras en el Infierno. Entre el  20-26, tenían lugar las celebraciones de los Misterios Menores de Agra, en honor de Perséfone.

LAS FIESTAS DE PRIMAVERA.

Al inicio de la primavera, se celebraban sacrificios de acción de gracias a Atenea, y entre el 10 y el 16 del mes de Elafebolion (aprox. marzo), se celebraban las Dionisias urbanas, llamadas "Grandes Dionisíacas", cinco días en honor a Dionisos y en las que había ya representaciones teatrales, las segundas después de las Leneas.

Las Dionisiacas, instituidas por Pisístrato en honor de Dionisio Eleuterio, eran una fiesta religiosa en la que se honraba a Dionisio, dios de la fertilidad, el vino, el teatro, la embriaguez y el éxtasis creativo. Antes de su inicio, la estatua del dios era llevada a un templo en el camino a Eleuterai, lugar de su proveniencia según la leyenda, y luego transportada en una procesión a su recinto sagrado en Atenas. Dioniso era bueno y amable con quienes lo honraban, pero llevaba la locura y la destrucción a quienes lo despreciaban a él o a los rituales orgiásticos de su culto. De acuerdo con la tradición, Dioniso moría cada invierno y renacía en la primavera. Para sus adeptos, este renacimiento cíclico, acompañado de la renovación estacional de los frutos de la tierra, encarnaba la promesa de la resurrección de los muertos.

Dioniso tiene la capacidad de producir locura, la manía, ese estado de delirio que produce en sus seguidores por medio de la danza frenética y la ingestión del vino. Su propio nacimiento es extraño: nace como dios aun siendo fruto del amor de Zeus y una mortal, Sémele, como nos relata el poeta Hesíodo: "y la cadmea Sémele, igualmente en trato amoroso con él [Zeus], dio a luz un ilustre hijo, el muy risueño Dioniso, un inmortal siendo ella mortal. Ahora ambos son dioses" (Teogonía, 940-942)2. Su procedencia no es griega como el mismo Dioniso reconoce en la tragedia de Eurípides: "Lidia es mi patria" (Bacantes, 464).

La condición de dios extranjero es confirmada por otras fuentes helénicas, y resulta curioso, pues el dios recibía de los griegos muchos homenajes en fiestas, figuraba en el panteón olímpico, compartía con Apolo el santuario de Delfos y estaba presente en la lírica arcaica como inspirador de himnos[5]. Homero y Hesíodo apenas lo citan, pero no es raro si sabemos que realizaron una selección de los mitos en virtud de los gustos de sus patronos. Dioniso es un dios presente en la Hélade y si es considerado extranjero no se debe a su origen asiático, sino a que muchos griegos lo rechazan en el interior de sus espíritus.

Las fiestas comenzaban ya la víspera con una procesión a la luz de las antorchas que llevaba, en conmemoración de su primera entrada en Atenas procedente de las rupestres Eleúteras, la arcaica estattua de maadera del dios desde el barrio de la Academia hasta su santuario, situado en la pendiente meridional de la Acrópolis. El día 9 por la mañana, había una especie de procesión en honor al dios en las que un sacerdote montando en un barco y acompañado por flautistas representaba a Dionisos. Este era un carro tirado por dos sátiros acompañados por danzarines y músicos.

El lugar de celebración de las "Grandes Dionisíacas" era junto al santuario de Dionisio, al sur de la Acrópolis. En una explanada en forma de terraza se disponía el ruedo donde actuaba el coro (orquesta) y en medio de ella el altar de los sacrificios. En un principio las gentes se aglutinaban de pie alrededor del ruedo, y una pequeña caseta hacía las veces de vestuario. Esto dio paso posteriormente a unas gradas de madera, que una vez finalizadas las fiestas se desmontaba. A medida que las fiestas fueron creciendo en popularidad, las gradas de madera se fueron quedando pequeñas. Si a esto añadimos que en mas de una ocasión esas gradas se vinieron abajo por exceso de peso, no hubo mas remedio, allá por el 500 a. C., que afrontar un graderío de piedra, mas sólido y con mayor capacidad. Para ello se aprovechó la ladera de la colina que había junto a la Acrópolis.

En el primer día del festival se realizaban las ceremonias de inauguración: una gran procesión, el sacrificio de toros en honor al dios y una fiesta en la que se bebía vino y se comía la carne de los animales sacrificados (hecho extraordinario, ya que los atenienses consumían carne en pocas ocasiones). Durante la procesión, en la que participaban ciudadanos, extranjeros y mujeres, los participantes portaban figuras con la forma de un falo, el símbolo dionisiaco de la fertilidad y la celebración.

Además de ser una celebración religiosa, las Dionisiacas eran un gran acontecimiento cívico. Su organización estaba en manos de uno de los diez arcontes, magistrados que eran elegidos anualmente por sorteo. Él arconte seleccionaba a los tres poetas trágicos que competirían ese año. Generalmente presentaban una tetralogía (tres tragedias - que eran la trilogía - y un drama satírico), y el público decidía, tras ver las obras, cuál de los poetas merecía ser ganador. Posteriormente se fue introduciendo una comedia al final de las fiestas.

El arconte asignaba a cada uno de ellos los actores y un corego mediante sorteo, con lo cual garantizaba que ninguno contara con privilegios (el sorteo era el procedimiento de elección favorito de los democráticos atenienses)

En el primer día de representación teatral, el espectáculo era antecedido por distintas ceremonias cívicas de apertura: los diez generales (strategoi), líderes políticos y militares de la ciudad, hacían libaciones (ofrenda de vino que era derramado en honor al dios) y los ciudadanos que habían realizado acciones en beneficio de la ciudad eran premiados con una corona de guirnalda. Desde aprox. 454 en adelante, eran exhibidos los tributos (sacos de monedas de oro y plata) que los estados de la Liga de Delos entregaban a Atenas. Durante la guerra del Peloponeso(431-404 A.C.), los hijos de ciudadanos muertos en batalla que alcanzaban la mayoría de edad, cuya educación había sido costeada por la ciudad, desfilaban ante el público usando uniforme militar.

En los tres días siguientes se representaban las obras trágicas. Cada poeta trágico debía presentar tres tragedias y un drama satírico y a cada uno le correspondía un día de festival para su representación. Los cómicos, en cambio, presentaban sólo una comedia cada uno el quinto día de festival (desde 486 en adelante, año en que las comedias fueron incorporadas a la competencia). Ese mismo día, un jurado de ciudadanos (elegidos por sorteo) escogía el primer, segundo y tercer lugar y se efectuaba la premiación.

En el mes de Muniquion  (aprox. abril). El día 16 se celebraban los Muniquia, con  una procesión en honor a Artemisa, a quien se ofrecían  pasteles rodeados de antorchas encendidas. El 19 se celebraban las Olimpias (desfile y concurso hípico).

En Targelion (mayo) se celebraban las Targelia en honor de Apolo como dios purificador. Se purificaba la ciudad, y el día 25 llegaban las  Plinterias, la fiesta del lavatorio de los ornamentos de Atenea y celebración de misterios: se llevaba hasta el Falero la vieja estatua de madera de Atenea Políade que se sumergía en el mar  con su peplo, garantizando la purificación colectiva de la ciudad, con lo cual debía ser digna del beneficio de la cosecha. Entre el 24-28, se celebraban las Calinterias, que consistían en la ornamentación de las estatuas de la diosa.

En el mes de Skiroforion se celebraban las Skiroforia, con un sacrificio común a Deméter, Coré, Atenea y Poseidón, las Dipolia, en honor de Zeus, y las  Arretoforia a Atenea. 

EL CALENDARIO DE FIESTAS ATENIENSES

 

MES DÏAS      FIESTAS    EN HONOR A      
Hecatombión  

 Julio

12

16

28-30

¿?

Cronias

Sinecias

Panateneas

Nemeas

Crono y Rea

-Tesseo y Atenea

Atenea

Metageitnion 

 Agosto

11-16

¿?

Olimpiadas

Píticas

Zeus Olimpio
Boedromion

  Septiembre

3

6

15-26

7

12

Aniv. Platea

Aniv. Maratón

Misterios de Eleusis

Boedromia

Caristerias

-

-

-

Apolo Boedro

Rec.liberación 30 Tiranos

Pyanopsión 

 Octubre

5-6

7

8

11-13

¿?

29

19-21

Oscoforias

Pyanopsia

Teseas

Tesmoforias                   

Cibernesias

Calokeia

Apaturias

Dionisos y Atenea

Apolo

Teseo

Deméter tesmófora y Perséfone

-

Hefesto y Atenea Ergane

Zeus Fratrio y Atenea Fratria

Maimacterión

  Noviembre

No hay datos documentados,

aunque se honraba a Zeus

Posideon 

 Diciembre

¿?

¿?

Haloa

Dionisias rurales

Poseidón, Deméter y Coré

Dioniso

Gamelión

  Enero

12 Leneas

Gamelias

Dionisos

Matrimonio

Antesterión 

 Febrero

11-13

19-21

23

Anesterias

Peq.Eleusinas

Diasias

Dioniso y muertos

-

Zeus y Atenea

Elafebolión 

 Marzo

8-13 Grandes Dionisíacas Dionisio Eleuterio
Muniquión 

 Abril

¿?

16

¿?

25

Delfinias

Muniquia

Olimpias

-

Apolo Delfinio

Artemisa

Baño sagrado de Atenea Políade

Targelión 

 Mayo

6-7

19

25

Targelia

Calinterias

Plinterias

Sol

Atenea

Atenea

Skiroforion 

 Junio

6

12

14?

30

Arreforia

 Skiroforia

Diipolia

Fin de Año

Atenea

Atenea

Zeus Poliado

Zeus Salvador

No todas las fiestas se celebraban en Atenas. Las Brauronias deben su nombre a la ciudad de Braurón, a unos kilómetros de Atenas, en cuyo santuario de Ártemis se alojaban unos meses unas cien muchachas menores de diez años. Las niñas aparecen en las representaciones con adultos que llevan máscaras de animales salvajes; llevaban la crocota, la túnica de color azafrán, que simbolizaba su adolescencia y de la que se despojaban el día de las Bruronias, realizando unos bailes en los que imitaban a animales.


[1] Los antiguos babilonios tenían un calendario lunisolar de 12 meses lunares de 30 días cada uno, y añadían meses extras cuando necesitaban mantener el calendario en línea con las estaciones del año. Los antiguos egipcios fueron los primeros en sustituir el calendario lunar por un calendario basado en el año solar. Midieron el año solar como 365 días, divididos en 12 meses de 30 días cada uno, con 5 días extras al final. Hacia el 238 a.C. el rey Tolomeo III ordenó que se añadiera un día extra cada cuatro años, que era por lo tanto similar al moderno año bisiesto. En la antigua Grecia se utilizaba un calendario lunisolar, con un año de 354 días. Los griegos fueron los primeros en intercalar meses extras en el calendario sobre una base científica, añadiendo meses a intervalos específicos en un ciclo de años solares.

[2] El peplo empezaba a bordarse nueve meses antes, con motivo de las fiestas en honor de Atenea Ergane, protectora del trabajo, en las Ergastinai

[3] de álos, la era o el campo cultivado

[4] Ese día se llamaba Choes de koé, jarrita para servir el vino; de ahí Las coéforas.

[5] : "cómo marcar el inicio del bello canto del divino Dioniso, el ditirambo, sé yo, cuando el vino fulmina mis entrañas" (Arquíloco, 77D).

 

BIBLIOGRAFÍA:

-Todo sobre la Atenas clásica, VVAA (ed. Grijalbo)

-Los griegos y lo irracional, E.R.Dodds

-La vida cotidiana en Grecia en el s. de Pericles, R.Flacelière

-http://216.239.59.104/search?q=cache:vXY2NqvpYzkJ:mural.uv.es/rolimar/Las%2520alegres%2520casadas%2520del%25204tica.pdf+Tesmoforias+anodos&hl=es&ct=clnk&cd=10&gl=es

 

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